LA EXPOSICIÓN A VIBRACIONES EL LUGAR DE TRABAJO

¿QUÉ SON LAS VIBRACIONES?

La vibración se puede definir como todo movimiento oscilante de un cuerpo sólido respecto a un punto fijo. Este movimiento puede ser regular o aleatorio en dirección, frecuencia y/o intensidad. Son más habituales aquellas vibraciones aleatorias.

Las vibraciones se caracterizan por su frecuencia y por su amplitud.

-              La frecuencia es el número de veces por segundo que se realiza el ciclo completo de oscilación y se mide en Hertz (Hz), también denominados Hercios o ciclos por segundo.

-              La amplitud se puede medir en aceleración (m/s2), en velocidad (m/s) y en desplazamiento (m), y estas medidas indican la intensidad de la vibración.

El origen de las vibraciones de tipo laboral puede ser: maquinaria, herramientas manuales motores, vehículos, etc., debido a partes desequilibradas en movimiento, flujos turbulentos de fluidos, golpes de objetos, impulsos, choques, etc.

 

Las vibraciones se transmiten al individuo a través de las zonas de contacto con el objeto vibrante. Y se clasifican:

-              Vibraciones de cuerpo completo

-              Vibraciones mano-brazo


¿CÓMO NOS AFECTAN?

La vibración a la que está sometida una persona podrá ser unidireccional y en una sola frecuencia o, lo que suele ser más habitual, en varias direcciones y frecuencias.

La energía mecánica, en forma de vibración, puede interaccionar con el organismo desplazando una cierta cantidad de masa muscular, huesos, etc. sobre la posición de referencia, originando efectos negativos sobre la salud y bienestar de la persona expuesta a vibraciones mecánicas.

Los efectos negativos sobre la salud del trabajador pueden derivar en problemas vasculares, de huesos o de articulaciones, nerviosos o musculares. Es importante resaltar que estos efectos no se restringen solo a la zona de contacto.

 

Además la exposición a vibraciones puede producir en los trabajadores sensación de malestar o incomodidad, y en ocasiones, puede producir un deterioro visual y este, a su vez, afectar al rendimiento.

Los trastornos derivados de las vibraciones mano-brazo podrán ser:

-              Trastornos vasculares: el más conocido es el llamado fenómeno de Raynaud (o dedo blanco inducido por vibraciones). Consiste en una oclusión temporal de la circulación sanguínea a los dedos, provocando una sensación de palidez o dedo blanco. Mientras se produce, el trabajador percibe una pérdida de sensibilidad y destreza en los dedos, que puede incrementar los riesgos de accidente. En los casos más graves pueden producir incluso ulceración y gangrena.

-              Trastornos neurológicos: otro efecto es la sensación de hormigueo y entumecimiento en los dedos y en la mano. Si se prolonga en el tiempo, acaba repercutiendo en la capacidad de trabajo y en las actividades de la vida normal. Las vibraciones mano-brazo son un factor que puede incrementar el riesgo de aparición del síndrome del túnel carpiano (trastorno debido a la compresión del nervio mediano en su paso por las muñecas).

-              Trastornos osteoarticulares: se observa un incremento de lesiones en huesos y articulaciones en los trabajadores que utilizan herramientas de percusión. En concreto, se ha descrito una mayor prevalencia de artrosis de muñeca y codo en aquellos trabajadores expuestos a vibraciones de baja frecuencia.

-              Trastornos musculares: puede producir debilidad muscular y dolores en mano y brazos, así como una disminución de la fuerza de agarre. También pueden aparecer trastornos como tendinitis y tenosinovitis en las extremidades superiores.

 -              Otros trastornos: se han relacionado con pérdida auditiva, aunque no se sabe bien si se debe a la asociación de ruido que suelen conllevar las vibraciones o directamente a las propias vibraciones. 

 

En nuestra página de publicaciones puede ver nuestro último vídeo sobre Ruido y Vibraciones. VER.



Escribir comentario

Comentarios: 0